Demasiada leche puede ser mortal

Durante 20 años los investigadores de la Universidad de Uppsala en Suecia han observado 106 772 suecos entre 39 a 79 años de edad, que suelen consumir mucha leche. Los resultados, publicados en la gran revista médica “British Medical Journal” son alarmantes. ¡Cuánta más leche beba uno, más se elevan sus riesgos de mortalidad!

Los científicos descubrieron que las mujeres que beben 3 vasos de leche o más cada día tienen una tasa de mortalidad del 90% más elevada que aquellas que nunca consumen más de un vaso de leche al día.

Los autores del estudio responsabilizan a la lactosa. Este glúcido, presente en la leche de vaca, es transformado en el intestino en D-galactosa, un subproducto que agrava la inflamación de los tejidos y acelera el envejecimiento de las células (experimentos hechos en ratas de laboratorio.)

En el hombre estas dos condiciones favorecen el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Se confirman las sospechas acerca de la galactosa porque el consumo de yogurts, quesos o leche fermentada desprovistos de esta sustancia no causa ningún impacto sobre la tasa de mortalidad.

Otro punto importante: la industria lechera lleva muchos años promoviendo el consumo de leche de vaca para combatir la osteoporosis argumentando que el calcio fortalece los huesos.

No obstante, según las conclusiones de los médicos suecos, no sólo el alto consumo de leche para nada mejora la densidad ósea de las mujeres en periodo de menopausia, sino que aumenta los riesgos de fracturas… A partir de 3 vasos de leche al día, la posibilidad de sufrir una fractura de la cadera aumenta un 60%! Curiosamente en los países donde se consume más leche, sube la tasa de osteoporosis y de fracturas que la acompañan.

Los investigadores sugieren que las autoridades sanitarias modifiquen rápidamente las recomendaciones acerca del consumo de leche en adultos.

Un comentario en “Demasiada leche puede ser mortal”

  1. Hola Lucien y seguidores de tu blog!
    Me ha parecido muy interesante el artículo acerca de la leche ya que, efectivamente, son muchos los mitos acerca de ella, especialmente lo referente al calcio.
    México, como muchos países en desarrollo, es un país altamente consumidor de leche por tradición, no se diga el hincapié que se hace de su consumo en niños, mujeres y personas de la tercera edad, por su alto contenido en calcio, cuando en realidad, no se trata sólo de que contenga calcio, sino de que el organismo esté en condiciones favorables para que éste llegue a los huesos y, ya en él, que el hueso también esté en condiciones de recibirlo.
    En el caso de la leche, específicamente hablando del calcio, sucede que el cuerpo debe resolver 3 problemas fisiológicos para que el calcio llegue y se absorba en el hueso:
    1) La absorción intestinal.
    2) Ya en sangre, llegar hasta el hueso.
    3) Una vez en hueso, que éste esté en condiciones de recibirlo.
    Qué es lo que pasa en los 2 primeros puntos que nos interesan para explicar el por qué es un mito:
    1) La dificultad primordial de absorción de calcio es la presencia de fosfatos, pues tienen afinidad con el calcio, uniéndose y son eliminados por las heces. Pues bien, los refrescos o bebidas gaseosas, las carnes y LA LECHE, contienen fosfatos. DESDE AQUÍ ES ELIMINADO EL CALCIO, favorecido por la misma leche.
    2) Ya en sangre, el calcio tiene 3 caminos: a) salir por orina, b) pasar a tejidos y formar calcificaciones o también cálculos, y c) Llegar al hueso. Mayormente se pierde por orina, si la alimentación es ácido-reactiva. Entre los alimentos de origen animal con ésta característica están las carnes rojas, LA LECHE y la clara de huevo. Otros son: azúcar, café y alcohol. Así que, si pudo haber pasado al torrente sanguíneo, aún aquí es eliminado el calcio a través de la orina.
    Todo ésto explica el por qué NO ES un alimento que aumente el calcio en huesos, al contrario, favorece su pérdida, y ésto, aunado a lo demás que refieres, la convierte verdaderamente en un gran riesgo.
    Como siempre, te agradezco que compartas cosas tan importantes para nuestra salud y bienestar general.
    Un abrazo y que Dios te bendiga.
    Sofía Heredia Vázquez.
    Bibliografía: García Rafael, Dietoterapia Tomo I, pág. 149 a 153, Edit. Herbal, 2010.

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